sábado, septiembre 15

¿ME VACUNO O NO CONTRA LA GRIPE?


        
Ha llegado la época de vacunación antigripal

En el hemisferio norte  de octubre a noviembre, mientras que en el hemisferio sur es de marzo a abril.

Cada año la vacuna antigripal es diferente. ¿Y por qué?


Pues esto es debido a que el virus de la gripe varía con mucha facilidad.

Este virus contiene en su superficie unas proteínas que son el antígeno contra el que nuestro cuerpo elaborará anticuerpos para defenderse.

 Pues resulta que estas proteínas van cambiando; son pequeñas variaciones que obligan a fabricar vacunas distintas cada año, pero también puede ocurrir, no tan a menudo afortunadamente, que cambie la proteína que actúa como antígeno  o que se produzca un intercambio genético entre virus de la gripe humano y virus de la gripe animal.

 Esto último es lo que da lugar a pandemias de gripe, es decir epidemias a nivel mundial.

¿Y como se conoce la composición de la vacuna antigripal para cada año?  
                                       
Pues aquí interviene la OMS (Organización Mundial de la Salud). Hace más de 50 años creó un Programa Internacional de Vigilancia Epidemiológica  de la gripe.

En la actualidad existen  112 Centros Nacionales de Gripe distribuidos por 83 países que recogen e identifican cepas gripale.

Así  aíslan y caracterizan los virus gripales circulantes. 

Estos virus son luego comparados entre sí a nivel mundial en cuatro Centros Colaboradores de Investigación en Gripe (Atlanta, Londres, Melbourne y Tokio), a fin de evaluar la importancia de las nuevas variantes detectadas. 

En base a estos datos, cada año la Organización Mundial de la Salud establece la composición de la vacuna para la siguiente temporada, que incluye las cepas que con más probabilidad van a circular”. (Fuente bibliográfica: ministerio de sanidad y consumo de España).

El termino “probabilidad” es muy importante. Yo me puedo vacunar este otoño contra la gripe, pero si el virus utilizado para crear la vacuna difiere  del virus que ronda en mi entorno yo puedo contagiarme con este virus gripal, pero también sucede que seguramente el desarrollo de la enfermedad será mucho más benigno.

La gripe, como enfermedad altamente contagiosa es un importante problema de salud pública, tanto por la mortalidad que puede provocar directa o indirectamente como por las complicaciones que puede ocasionar en patologías crónicas ya instauradas.

¿A quién se recomienda vacunarse contra el virus de la gripe?

 Aquí en España se recomienda vacunar:

  •  a personas mayores de 65 años,
  •  a pacientes con patologías crónicas como diabetes, asma, problemas cardicacos, EPOC, fibrosis quística o inmunocomprometidos 
  •  colectivos que vayan a tener un contacto directo con los anteriores (personal sanitario, cuidadores, personal de residencias geriátricas…) 
  •  colectivos especiales como fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, bomberos, protección civil etc. 
  
¿Y quién no debe vacunarse? 

Pues entre otros los alérgicos al huevo, pues la vacuna se obtiene inoculando las cepas del virus en huevos embrionados y luego inactivándolos, 
los niños menores de 6 meses, 
si nos encontramos enfermos con fiebre alta y
 durante el primer trimestre de embarazo.

La vacuna tarda dos semanas en producir el efecto buscado desde su administración y al contener virus inactivados no es posible que provoque una gripe. 

En España únicamente tenemos vacunas con virus inactivados pero  en EEUU se aprobó una vacuna en forma de aerosol para administración intranasal con virus vivos atenuados en el año 2000.

Es suficiente con una dosis inyectable, excepto en niños hasta 9 años que es necesario dos dosis en el intervalo de un mes si es su primera administración y si nunca han padecido una gripe.

El tratamiento contra la gripe va dirigido a paliar los síntomas.

Hay que descansar, beber abundante liquido, tomar analgésicos-antipiréticos (no aspirina si es un niño o adolescente), evitar el alcohol y el tabaco. 

Al ser un agente viral el agente causal los antibióticos no se prescriben.

 Existen fármacos antivirales como la amantadina,rimantadina,zanamivir y oseltamivir pero de utilización muy limitada. 

Han de administrarse en las primeras 48 horas tras aparecer los  síntomas y no están exentos de efectos secundarios.